domingo, 28 de octubre de 2007

Entre mil dudas naufragué entre tus brazos me olvidé perdido el norte me encontré entre la angustia y el placer y castigada repetí el mismo error, principio y fin de lo que ya no se puede evitar
No, no pienses que te culpo de mi torpe decisión sólo yo soy culpable y responsable ante Dios, llegados hasta aquí, ¿qué más quieres de mí?
Y navegando sin dirección,la confusión me arrastrará hacia ningún lugar y la marea entierra mi razón hundiéndola, ahogándola...

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