lunes, 30 de junio de 2008

DIA VEINTINUEVE. 140. Sólo quiere a muchachas de quince años y las azota, hasta hacerles saltar la sangre, con acebos y ortigas; es muy exigente en la elección de los culos.
141. Sólo azota con un vergajo hasta que las nalgas queden todas magulladas; ve a cuatro mujeres consecutivamente.
142. Azota únicamente con disciplinas de puntas de hierro y no eyacula hasta que la sangre mana de todas partes.
143. El mismo hombre de quien hablará la Desgranges el veinte de febrero quiere mujeres preñadas; las azota con un láti­go de postillón con el que arranca grandes trozos de carne de las nalgas y de cuando en cuando suelta algunos latigazos sobre el vientre.

Aquella noche es azotada Rosette y Curval la desvir­ga por delante. Aquel día se descubre la intriga de Her­cule y Julie; ésta se había dejado joder por aquél. Cuan­do se lo reprochan, contesta de manera libertina; la azotan extraordinariamente. Después como es querida, lo mismo que Hercule que siempre se ha portado bien, se les perdona y se divierten con ellos.

DIA TREINTA. 144. Coloca una vela a cierta altura. La prostituta tiene sujeto a su dedo del corazón de su mano dere­cha un cabo de vela, muy corto, que la quemará si no se apresura. Con este cabo de vela tiene que encender la vela elevada, pero, como está bastante alta, tiene que saltar para alcanzarla, y el li­bertino, armado con un látigo de tiras de cuero, la azota con to­das sus fuerzas para que salte más alto o para que encienda la otra vela más pronto. Si ella lo consigue, todo ha terminado; de lo con­trario, es azotada bárbaramente.
145. Azota alternativamente a su mujer y a su hija y las pros­tituye en el burdel para que allí las azoten ante sus ojos, pero no es el mismo de quien se ha hablado ya.
146. Azota con varas desde la nuca hasta las pantorrillas; la mujer está amarrada y él le hace sangrar toda la parte de atrás.
147. Sólo azota las tetas; quiere que sean muy grandes. Y pa­ga el doble cuando las mujeres están preñadas.

Aquella noche, el coño de Rosette es entregado para su posesión; cuando Curval y el duque la han jodido a gusto, la azotan, ellos y sus amigos, en el coño. Ella está colocada a gatas y los golpes van dirigidos hacia el inte­rior con unas disciplinas.

DIA TREINTA Y UNO. 148. Sólo azota con varas la cara, exige caras bonitas; es aquel de quien hablará la Desgranges el siete de febrero.
149. Azota con varas todas las partes del cuerpo indistinta­mente; nada escapa: rostro, coño y senos incluso.
150. Propina doscientos golpes de vergajo sobre la parte pos­terior de muchachos de dieciséis a veinte años.
151. Está en su habitación, cuatro prostitutas lo calientan y lo azotan; cuando está bien encendido se abalanza hacia la quin­ta prostituta, desnuda, en una habitación contigua, y la acosa en todo el cuerpo indiferentemente con fuertes golpes de vergajo, hasta que eyacula; pero, a fin que esto suceda pronto y la pa­ciente sufra menos, no lo sueltan hasta que está muy cerca de la eyaculación.

(Comprobar por qué hay una de más).

La Champville es aplaudida, recibe los mismos ho­nores que la Duelos y aquella noche las dos cenan con los amigos. En las orgías, aquella noche, Adélaïde, Afi­ne, Agustine y Zelmire son condenadas a azotes con va­ras en todo el cuerpo exceptuando los senos, pero, como quieren todavía gozar de ellas al menos durante dos me­ses, las tratan con miramientos.


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